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| Hildegarda de Bingen recibiendo la inspiración divina (ilustración del códice Rupertsberger, aprox. 1180). |
La virtud en los Sofistas | Filosofía antigüa
En el siglo V A.C. el auge de la democracia en Atenas atrajo intelectuales de Jonia, Asia menor y Magna Grecia. Entre ellos a los sofistas Protágoras y Pródico de Jonia y a Gorgias de Magna Grecia. Esta migración generó una continuidad en la filosofía presocrática desde que ambicionaron congregar el saber; a la vez una ruptura de la misma siempre que orientaron la educación de los jóvenes en vista el éxito político, siendo recriminados por Platón y Aristóteles como comerciantes del saber ya que cobraban por la educación -¿Será el antecedente de la educación privada y pública?-
También la contraposición de ambas escuelas generó la crisis de la concepción homérica. Generando el debate sobre la posibilidad o no de enseñar la virtud, concepto que hasta entonces era entendido como un legado cultural-herédico que se transmitía intrafamiliarmente. En la obra de Homero, Odisea, queda evidenciado que esa “naturaleza noble” puede ser trastornada (sea por influencias externas o internas). Los sofistas introducen entonces la noción según la cual era posible cultivar la virtud, entendiendo a ésta como una formación, es decir que podía aprehenderse.
Esa educación para los sofistas sería:
a) Sistematización y transmisión del saber, estableciendo a la retórica como la ciencia que articula a todos los saberes.
b) Búsqueda de una educación lingüística-retórica, caracterizada por Gorgias que sostenía que:
a. Nada existe
b. Si existe no podría ser conocido por el hombre
c. Si algún hombre lo conociera, no podría explicarlo ni transmitirlo.
c) Para Protágoras en cambio, el hombre es la medida de todas las cosas (Mi mundo es El mundo).
d) Una educación enciclopédica impulsada por Hipias que incluía las matemáticas, la astronomía y la música.
Con este panorama, Platón retomó los principios de los viejos ideales de la paideia, aggiornándola y considerándola como la vía máxima de realización. El ideal es:
- Vivir una vida digna de ser vivida
- La educación como ideal de la perfección (física y moral)
- Destaca a Sócrates como héroe paradigmático
- El diálogo ocupa un rol importante, sosteniendo que el discurso filosófico oral es muy superior al escrito.
Marcelo J. Silvera
🌐@MarceloJSilvera
Introducción al pensamiento intelectual
Para avanzar en esta materia, es muy interesante el libro de Jaime Nubiola, El taller de filosofía. Una introducción a la escritura filosófica. Escrito de una manera que lo hace muy llevadero al leer y de fácil interpretación para quienes aún no están acostumbrados a la densidad textual de muchos textos filosóficos.
Como esta materia básicamente está planteada para introducir en la producción de textos de nivel académico, hay mucho de leer y escribir, sin mayor ciencia que pulir nuestro estilo y adaptarlo a las demandas y requisitos de la academia, incorporando hábitos y habilidades. Todos estos conocimientos serán muy útiles para redactar tesis, tesina, monografías, Sirven para ellos también otros libros como:
- Metodología de la investigación, de Roberto Hernández Sampieri
- Consejos al investigador. Guía práctica para hacer una tesis, de Jacqueline Dussaillant Christie
- Cómo hacer una tesis. Técnicas y procedimientos de estudio,investigación y escritura, de Umberto Eco
- Taller de corte y corrección. Guía para la creación literaria, de Marcelo di Marco
Y muchos, muchísimos más. Irás encontrando y adoptando distintos autores y métodos, ya que éste es un camino muy personal.
¿Qué es importante tener en cuenta? ¿Cómo me organizo? ¿Cómo realizo mi tesis, tesina o monografía? ¿Qué tema tratar? ¿Qué decir que ya no se haya dicho? Estas y millones de preguntas más aparecen al momento de encarar el trabajo intelectual, una interesante metodología es utilizar la Taxonomía de Bloom, servirá a modo de guía:
Filosofía para derribar la meritocracia intelectual
A mis 44 años inicié la Licenciatura en Filosofía. Deudas que uno se tiene y quiere saldar. Ya con 45, descubrí que el sistema educativo en que me estaba envolviendo es una "meritocracia intelectual", término que creo definitorio del comportamiento individual y mezquino de muchos integrantes de la comunidad educativa. ¿Cómo funciona esta "meritocracia intelectual"? Es la antisolidaridad, es el anticompañerismo, es el anti amor al prójimo. Aquellas personas que "saben" algo no lo comparten, no ayudan, no colaboran, no participan en las respuestas solicitadas en preguntas angustiosas de estudiantes al borde de la desilusión. Quiero creer que esta circunstancia está dada por la formación que recibieron, se les inculca que deben valerse por sí mismos, que deben ser quienes obtengan las mayores calificaciones, que el mundo está hecho para los "promedio 10"... En la vida real, (salvo las excepciones del mismo sistema, por ejemplo en el mundo educativo), no importa el promedio que tuviste mientras te educabas, importa lo que podés/sabés hacer con ello.
En la carrera compartimos (ponele) la cursada gentes adultas y jóvenes. Tanto los unos como los otros están inmersos en la misma "meritocracia intelectual". Quienes saben de Teología, por ejemplo, no responden cuando alguien tiene dudas sobre esa materia; y en los foros son los últimos en responder (¿tal vez para que el resto no tenga como referencia su respuesta?)... y en el grupo hay gentes vinculadas directamente a la Iglesia ¡incluso sacerdote! ¿Cómo le enseñarás al mundo si no puedes compartir con tus compañeros y compañeras?
Por lo tanto, decidí compartir en este pequeño espacio aquellas cuestiones que fueron e irán surgiendo en la carrera, con el afán de colaborar con alguna otra persona que se sienta rodeado de la mezquindad de la "meritocracia intelectual" y no halle ayuda en sus pares. Alerto que no serán las respuestas únicas, ni las mejores, ni las más elaboradas, ni las merecedoras del "promedio 10", sino las respuestas mías, en base al material bibliográfico, a la cursada en este apasionante mundo filosófico.
Espero sirva a alguien, y que comprendamos que el saber no tiene dueños (o no debería) y lo más humano es compartirlo, debatirlo, socializarlo, democratizarlo. Porque, como dice Sócrates, "la verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia", pero al igual que él creo que lo importante es multiplicar el conocimiento, aunque "no puedo enseñar nada a nadie, sólo les puedo hacer pensar".
Marcelo J. Silvera
🌐@MarceloJSilvera





